domingo 25 de julio de 2010

Y bueh. Me mando a escribir algo.

De vez en cuando me gusta permanecer despierto tarde de noche. Puede ser cualquier noche, lunes, martes o jueves. No necesariamente un sábado. De que sea tan sociable paja como una marsopia se desprende que sea un sábado. Un miercoles me daría igual. Aunque para ser sincero siempre es mejor cuando me ahorro a mi mismo la necesidad de convencerme de que mañana no voy a tener sueño y la voy a pasar como el tujes

¿Lo bueno de entrada la noche? El silencio. Exceptuando el zumbido constante del motor de la heladera (que nunca me pareció tan molesto como ahora que me concentré en él), algún que otro auto que busqué desperadamente a Maipú y el camión de la basura comprimiendo, exceptuando todo eso el silencio es, perfecto. El iPod en solo una rayita de volumen ya me parece ridiculamente ruidoso.

¿Lo malo? Esas pequeñas crisis existenciales. No se que sea Dostoyevsky (si, lo tuve que googlear) pero yo tengo lo mío. Y eso me ayuda quizas a entender que quiero de mi vida, ver donde estoy parado y nada. Pensar. ¿En serio tiene el camión de la basura que comprimir en las dos esquinas? En fin, me pregunto que tengo que hacer para ser mejor ¿Quiero ser mejor? Puede ser. Deme dos.

Claramente tengo que estudiar algo para ocupar mi cabeza en algo, saca mi creatividad de cajon en donde guado la malla y ese sombrero que compre una vez en Chichen Itzá y hacer algo.

Me voy a aprender tejido macrame.

2 comments:

  1. De vez en cuando viene bien hacerse planteos existenciales. Y la madrugada se presta, bastante, para que nada nos llene la cabeza más que nuestros propios pensamiento. Y, claro, el camión de basura...

    ResponderEliminar
  2. Con lo del macramé, me hiciste acordar a este chabón http://nathanvincent.com/section/59846_SCULPTURE.html

    La noche es buena, lástima que haya que dormir para funcionar.

    ResponderEliminar